TIROS AL MARCO

¿LISTOS? – Con el partido ante San Luis la semana pasada, llegó a su fin la época de experimentos en el León, y con más dudas que certezas –sobre todo entre prensa y afición-, los esmeraldas iniciarán este viernes una nueva aventura en la ahora llamada “Liga de Ascenso”. Y si bien es cierto que el equipo de Chava Reyes no se ha visto del todo mal, e incluso por momentos mostró buenas cosas en algunos partidos, es evidente que los resultados en la pretemporada no fueron del todo convincentes. Lo que sí está claro, es que las interrogantes con respecto al cuadro verde deberán quedar aclaradas de aquí en adelante; y poco a poco -conforme avance el torneo-, veremos cuales son las verdaderas posibilidades de este equipo.
OXÍGENO – El triunfo de México ayer sobre Estados Unidos es sin duda, un auténtico “bálsamo” para nuestro futbol. El buen ánimo obtenido después de la contundente goleada sobre los pupilos de Bob Bradley, tendrá que ser aprovechado por Javier Aguirre y sus jugadores de cara al compromiso del próximo 12 de Agosto, en el encuentro contra el mismo rival. Pero esta victoria también deberá tomarse con tranquilidad, porque para nadie es un secreto que dentro de poco más de dos semanas, veremos un partido totalmente diferente, con un Estados Unidos herido en su orgullo, y también con alineaciones –de ambos cuadros- distintas por completo. Esperemos que Rafita Márquez y los demás “europeos” que se integren al plantel, vengan con buena disposición, y muestren las mismas ganas que los elementos que ayer vencieron a los “gringos”.
MESURA – Me queda claro que ésta es una época de “vacas flacas”. Y es que es tal la escasez de triunfos en nuestro futbol, que a pesar del pobre nivel mostrado por México y todos sus rivales durante la Copa Oro, la final de ayer tuvo raitings nunca antes vistos para esa competición. Es más, tan necesitados estamos de ver un triunfo del “Tri” -cualquiera que este sea-, que las televisoras transmitieron completita la ceremonia de premiación, en la que pudimos ver a Mario Carrillo bailar y saltar de gusto, y a los mexicanos levantar la copa –el trofeo, no la otra- con singular alegría. Ayer a nadie pareció importarle que se ganó uno de los 2 torneos de selecciones con más bajo nivel en todo el planeta, y en el cual México tendría siempre que estar disputando sus finales. Y si bien es cierto que un campeonato siempre hay que celebrarlo, tampoco se debe caer en extremos.

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