NO TODO ES FUTBOL (03/06/26)

Por Luis Miguel Guerrero

ARRANCAN LAS FINALES – Este miércoles inician las finales de la NBA. Knicks de Nueva York (+160, no favorito en las apuestas) y Spurs de San Antonio (-213, favorito en las apuestas) se miden en una serie inédita, en la que juventud y fortaleza física de ambas plantillas será el denominador común. 

¿POR QUÉ PUEDE GANAR NUEVA YORK?

Después de una dolorosa sequía de más de cinco décadas sin levantar el trofeo y tras 27 años de ausencia en la gran cita, los New York Knicks (53-29) están de vuelta en las Finales de la NBA. El camino de la quinteta dirigida por Mike Brown ha sido una auténtica obra de arte en la postemporada: despacharon 4-2 a Atlanta y posteriormente humillaron con sendas barridas tanto a los 76ers como a los Cavaliers. Los neoyorquinos tienen una impresionante racha de 11 victorias en fila en estos playoffs, destrozando a sus rivales por un escandaloso margen combinado de 262 puntos; una cifra sin precedentes en la historia de la liga. Con Jalen Brunson comandando la nave neoyorquina como el MVP del Este y un soporte de lujo con Karl-Anthony Towns, OG Anunoby, Josh Hart, Mikal Bridges y el pundonor de Mitchell Robinson entrenando con un dedo fracturado, la Gran Manzana vuelve a sonreír. Bien lo dijo “KAT” al recordar a su madre fallecida: “solo los mejores rinden en el Madison Square Garden”.

¿POR QUÉ PUEDE GANAR SAN ANTONIO? 

Del otro lado de la duela emergen los San Antonio Spurs (62-20), la quinteta texana que protagonizó la historia más fascinante del año. Tras una campaña regular de 62 victorias y dejar en el camino a Portland y Minnesota, los Spurs destronaron al vigente campeón, el Thunder de Oklahoma City, en una dramática serie que se estiró a siete juegos y que culminó 111-103. Al frente del proyecto está el gigante francés Victor Wembanyama, nombrado MVP del Oeste, quien con sus 2.24 metros de estatura tiene maravillada a la liga —incluido al propio Brunson—. Escoltado por De’Aaron Fox y el empuje de Stephon Castle, “Wemby” ya lanzó la advertencia: “Queremos cuatro más. No hemos terminado”. El banquillo texano, ahora bajo el mando de Mitch Johnson, mantiene vivo el ADN ganador gracias a la asesoría en la sombra del legendario Gregg Popovich, configurando un equipo hambriento que va por su sexto anillo.

DE PRONÓSTICO RESERVADO

En las plantillas de los dos finalistas, los únicos elementos que saben lo que es ser titulares en unas Finales de la NBA son Harrison Barnes por San Antonio y Mikal Bridges por Nueva York. Más allá de la inexperiencia generalizada, lo único que este duelo de titanes garantiza es la continuidad de la tremenda paridad que vive el basquetbol de los Estados Unidos: la liga coronará a su octavo campeón distinto en las últimas ocho temporadas. Hagan sus apuestas.

Pronóstico: Gana Knicks 4-3

X: @luismideportes

Se acabaron las esperanzas y La Fiera quedó fuera

Por Luis Miguel Guerrero

La ilusión leonesa no duro ni siquiera noventa minutos.

Porque lo de anoche en el Nemesio Diez no fue simplemente una derrota para los Verdes, fue una exhibición dolorosa que resumió una temporada de contrastes para La Fiera, la cual tuvo más momentos malos que buenos.

El 4-1 ante Toluca no solo significó la eliminación, sino también la confirmación de que este equipo nunca estuvo para competir, y que los cuatro triunfos al hilo no fueron suficientes para pensar en algo más importe. No hay excusas. No hay matices. Hay responsabilidades y hay, sobre todo, una enorme decepción en el aficionado leonés.

El golazo de Córdova al inicio de las hostilidades marcó el destino del partido. Porque aunque la escuadra de Gandolfi intentó responder y emparejó por momentos las acciones en la primera parte, su nivel no le alcanzó para revertir la historia ante un equipo escarlata alterno.

Apenas al minuto cinco, Toluca ya marcaba el ritmo del partido con el golazo de Sebastián Córdova, evidenciando una defensa desconectada y tibia. La anotación de Diber Cambindo, justo antes del descanso, parecía abrir una puerta a la esperanza, pero terminó siendo parte del espejismo.

La segunda parte del encuentro fue lo mismo de todo el torneo. Las fallas y desconcentraciones en el cuadro bajo, tan comunes en la etapa de Ambriz, volvieron a aparecer. Si algo terminó por sepultar al León en este torneo fue su fragilidad defensiva, y anoche volvió a quedar expuesta sin ningún tipo de disimulo. Lo más preocupante no fue recibir cuatro goles, sino la forma: descuidos en la marcación, falta de intensidad y errores del “Gato” García. Y eso que Toluca jugó con un hombre menos en el complemento.

Y si la defensa fue endeble, el mediocampo volvió a ser inconsistente. Para aspirar a avanzar a la liguilla, el León necesitaba controlar el partido y bajar revoluciones, pero jamás lo consiguió. La irregularidad en la media, en donde solo Rodríguez se salva de la quema, se hizo presente una vez más: ni recuperación efectiva, ni generación clara.

En el complemento, Toluca jugó cómodo. Demasiado cómodo para un partido donde León se jugaba la vida.

Arriba, la historia fue la misma de todo el torneo: chispazos aislados en medio de una falta de contundencia colectiva. Porque en cuanto Toluca apretó nuevamente, León se diluyó. Sin variantes, sin profundidad, sin capacidad de reacción. El equipo se volcó al frente más por desesperación que por idea, y terminó exhibido en cada contraataque.

Esta derrota no solo elimina al León del Clausura 2026. Golpea directamente en el ánimo de una afición que, hace apenas semanas, comenzaba a ilusionarse con una posible reacción. Ahora, y como se está volviendo una costumbre en los últimos torneos, no queda más que esperar a ver qué decisiones tomará la directiva, y cuales serán los planes para un equipo que ha dejado de ser protagonista, y que presionado por la desesperación de sus aficionados, requiere, sí o sí, volver a los primeros planos.

X: @luismideportes