El trajín comienza a pasar factura, pero los errores también

Por Luis Miguel Guerrero

Después de un agosto intenso, con Liga MX y Leagues Cup de por medio, León regresó a la realidad del torneo local con una derrota 3-1 ante unos Pumas que aprovecharon mejor sus oportunidades y supieron adaptarse a un partido condicionado por la lluvia en Ciudad Universitaria.

Javier Gandolfi decidió darle descanso a varios de sus hombres habituales y presentó modificaciones importantes. Alfonso “Plátano” Alvarado e Ismael Díaz aparecieron adelante, mientras que Arcila, Juanpi Domínguez y Jordi Cortizo tuvieron la responsabilidad de generar futbol. Atrás, Bellón y Romaña conformaron la pareja de centrales. Sorprendió la inclusión del joven Mora en la lateral. Poco que reprocharle al chamaco sobre sus errores. Es el precio a pagar por darle la oportunidad a los canteranos, y la verdadera responsabilidad es de los encargados de arroparlo en la cancha.

La primera mitad fue cerrada y con pocas emociones. El agua complicó el tránsito de la pelota, pero los universitarios entendieron mejor las condiciones de la cancha. León tuvo su mejor oportunidad al minuto 38, cuando Iván Moreno probó desde larga distancia y obligó a Keylor Navas a intervenir. Poco después, cuando parecía que ambos equipos se irían al descanso sin hacerse daño, Juninho Vieira apareció de cabeza para poner el 1-0.

Gandolfi movió sus piezas para el complemento. Los ingresos de Cambindo, Reyes, Echeverría y Beltrán ayudaron a mejorar ligeramente el funcionamiento, y la recompensa llegó pronto con una espectacular chilena del “Plátano” Alvarado. Un golazo que, sin duda, fue lo mejor de La Fiera durante toda la noche.

Pero después aparecieron nuevamente los viejos problemas.

El mediocampo esmeralda toca demasiado la pelota, pero buena parte de esos pases terminan siendo intrascendentes. Hay posesión, circulación y voluntad, pero muy poca profundidad. Y cuando finalmente se generan oportunidades, la falta de contundencia vuelve a convertirse en un lastre. Ante Pumas ocurrió otra vez.

Atrás tampoco desaparecen las desatenciones. Robert Morales aprovechó una de ellas para devolverle la ventaja a los universitarios al minuto 70, y cuando los Verdes intentaban encontrar una nueva reacción, Pedro Vite terminó por sentenciar el encuentro con un potente disparo de media distancia. Keylor Navas hizo el resto cuando los Verdes consiguieron aproximarse a su portería.

La derrota también debe entenderse desde el desgaste. León viene de semanas de enorme exigencia, con viajes, partidos internacionales y poco tiempo para recuperar jugadores. Gandolfi intentó administrar esfuerzos, pero esta vez las rotaciones no alcanzaron para mantener el nivel competitivo.

No hay demasiado tiempo para lamentarse. El lunes llega San Luis al Estadio León y La Fiera tendrá que recuperar rápidamente piernas, futbol y concentración. Porque el buen agosto ya quedó atrás y ahora toca demostrar que aquella racha no fue solamente un agradable paréntesis.

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Sin brillar, pero con premio

Por Luis Miguel Guerrero

No jugó bien, sufrió de más y hasta contó con una buena dosis de fortuna, pero León cumplió.

La Fiera derrotó 1-0 al América este domingo, consiguió el tercer lugar de la Leagues Cup y, más importante todavía, aseguró su boleto a la próxima Concacaf Champions Cup. Un premio de consolación que quizá sepa a poco después de quedarse a un paso de disputar la final, pero que termina rescatando una participación internacional que hace algunas semanas pocos imaginaban.

Los Verdes parecen haberse gastado su frasco de buen futbol ante Miami. Porque ni frente al Toluca ni ahora contra las Águilas apareció aquella versión dinámica, ordenada y atrevida que permitió al equipo de Javier Gandolfi encadenar victorias durante agosto. Esta vez alcanzó con el esfuerzo colectivo, algo de fortuna y aprovechar el error del rival en el momento indicado.

Desde el inicio, León buscó tener la pelota y por momentos consiguió instalarse en territorio americanista. El problema apareció nuevamente cuando había que transformar la posesión en peligro. Sus hombres de ataque llegaron hasta las inmediaciones del área, pero casi siempre hicieron una jugada de más, fallaron en el último toque o simplemente carecieron de decisión para probar sobre la portería contraria.

El mediocampo fue prácticamente una calca de lo mostrado ante Toluca. Poca generación, escasa profundidad y Diber Cambindo demasiado solo al frente. A eso se agregó la ausencia de Jhohan Romaña en la central, la cual se nota. El cuadro bajo pasó varios apuros ante un América alternativo que tampoco ofreció demasiado, pero que encontró facilidades suficientes para inquietar en más de una ocasión.

Durante los primeros 45 minutos, La Fiera terminó cediendo paulatinamente la iniciativa. Algunos errores en la salida y la incapacidad para generar peligro hicieron que el encuentro se volviera incómodo para un conjunto esmeralda que estaba obligado a ganar. América no tenía nada que perder; León, en cambio, se jugaba el boleto internacional.

Para el complemento, los Verdes intentaron recuperar el protagonismo. Hubo mayor intención que claridad y nuevamente sobraron toques cuando se requería resolver con rapidez. Esta vez, sin embargo, Gandolfi acertó con las modificaciones y consiguió darle algo más de dinamismo a un ataque que necesitaba urgentemente encontrar espacios.

Y cuando parecía que el partido se encaminaba a un cierre todavía más complicado, apareció Cambindo.

El colombiano, tantas veces aislado y obligado a luchar prácticamente solo contra los centrales rivales, aprovechó el servicio de Daniel Arcila y la pésima salida de Fernando Tapia para mandar de cabeza la pelota a una portería desguarnecida. América había perdonado sus oportunidades; León no hizo lo mismo.

El resultado termina siendo mucho mejor que el funcionamiento. La Fiera se marcha de la Leagues Cup con un tercer lugar y, sobre todo, con el boleto a la “Concachampions”, algo que indudablemente debe valorarse considerando las dudas que rodeaban al equipo hace apenas unas semanas.

Pero tampoco hay que engañarse. El buen futbol que permitió al León cambiar radicalmente su rostro durante agosto ha desaparecido en sus últimos encuentros. Gandolfi tendrá que encontrarlo nuevamente porque ahora toca regresar a la realidad de la Liga MX.

Y la visita a los Pumas en Ciudad Universitaria será una excelente oportunidad para saber si este equipo todavía conserva aquella versión que comenzó a ilusionar a su afición.

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