OTRO AÑITO – El partido del León el viernes pasado en Ciudad Victoria, no fue sino el reflejo de toda la temporada verdiblanca: Incapacidad, falta de idea futbolística, y nulo compromiso por parte de algunos jugadores. Aunado a todo eso, hacia el interior del club esmeralda se cometieron errores durante el torneo, en todos los niveles –administrativo, técnico y en la cancha-, y las equivocaciones suelen pagarse caras. Queda como esperanza –si a alguien le sirve- la intención de los propietarios del equipo de presentar un plan para conseguir el ascenso el próximo año. Y aunque eso ya lo hemos escuchado en otras ocasiones, esta vez tendrá que ser un plan preciso y exacto, porque se contará con un rival extra –Tigres o Necaxa-, que seguramente intentará regresar en un año al máximo circuito.
¡BIEN! – Vaya desde aquí una felicitación a Hugo Sánchez por haber conducido a su equipo, el Almería, a su salvación. Ha sido una excelente labor del “Penta” en su temporada de debut como técnico en la Península Ibérica, y ni duda cabe que sus bonos han subido enormemente. Con seguridad, veremos al “ex Niño de Oro” dirigir en algún club español más importante en el próximo torneo, y esas son buenas noticias para muchos de nosotros: Así lo tendremos más tiempo lejos de México a él, y a sus desafortunadas declaraciones. ¡Mucho éxito, y una larga estadía en España a Huguito!
PORCINO – Aunque exista quien justifique a Héctor Reynoso y a su actitud de “marrano” la semana pasada en Chile, la verdad es que una conducta así no tiene justificación alguna. Es cierto que algunos chilenos mostraron su ignorancia –respecto al tema de la influenza-, discriminando a los jugadores mexicanos durante su estadía en aquel país, pero la reacción de Reynoso solo refleja una falta de educación tan grave como la de esos chilenos. El decir que “sólo quien ha estado en una cancha sabe lo que se dice y lo que pasa en ella”, y usar ese argumento para tratar de justificar la vulgar reacción del jugador de Chivas, es por demás lamentable. La educación y las buenas costumbres siempre deben prevalecer, sin importar la “calentura” que se viva en determinada situación. Pero como ni Usted, ni yo –ni miles más- hemos estado en una cancha profesional, a decir de Neri Castillo, de Reynoso y de muchos otros por ahí, me temo que no podemos –según ellos- opinar ni entender. Y precisamente por eso, estamos como estamos.
