ANTES DE TIEMPO – No cabe duda que los directivos del León –sean quienes sean- siempre quedan como en aquel viejo refrán del “cohetero” –aquel que decía que si tronaban los cohetes, le silbaban, y si no tronaban, también-. Luego de las contrataciones realizadas para encarar el próximo torneo, muchos aficionados leoneses, que esperaban nombres más rimbombantes en los fichajes, quedaron a disgusto y rápidamente expresaron su enojo por distintos medios. La cuestión es que, si bien este León no parece un equipo tan poderoso en comparación con otras escuadras -como el Necaxa-, nadie puede adelantarse a hacer críticas sin darle la oportunidad de mostrarse a estos jugadores. Además, habrá que recordar que –por lo menos en el punto de vista de este servidor- la mejor contratación para este torneo estará en la banca, y se llama Salvador Reyes.
ES IGUAL – Seguramente Enrique Bonilla y los demás federativos se quebraron la cabeza al idear el nuevo nombre de la ex Primera “A”, llamada ahora “Liga de Ascenso”. Pero además de malgastar el tiempo en tonterías como esa, estos señores decidieron dejar sin futbol a plazas como Tampico y Mexicali –una tradicional, y la otra con potencial económico y que pedía participar-, y no le permitieron jugar al recién ascendido Mérida, a pesar de que deportivamente se había ganado el derecho. Este tipo de detalles demuestran que en esta división se siguen haciendo las cosas “con los pies”, por lo que ningún nuevo nombre para la misma convencerá a nadie de que se trata algo distinto y renovado.
LO QUE VIENE – Ya se está volviendo una tradición que la Copa Confederaciones sea una “probadita” de lo que se verá al año siguiente en el Mundial. Y si bien, deportivamente hemos visto buenas cosas en los partidos de este torneo, también han quedado de manifiesto las carencias en Sudáfrica a las que se enfrentarán turistas y prensa, el próximo año. Este quizá sea el mundial más incómodo de las últimas décadas –se jugará con clima frío, cosa que no sucedía desde el 78-, y quizás la “puntada” de Blatter de llevar un mundial al “Continente Negro”, no resulte tan agradable después de todo.
