El dominio del balón es llevado a alturas insospechadas, como queda de manifiesto en el siguiente video.
Una actividad no apta para cardíacos.
El dominio del balón es llevado a alturas insospechadas, como queda de manifiesto en el siguiente video.
Una actividad no apta para cardíacos.
Otro ejemplo de que la belleza y la capacidad atlética no están peleadas.