¿EL MEJOR? – Este domingo, toda la prensa deportiva nacional –sí, esa misma
que nunca voltea a ver la Liga de Ascenso- hablaba de lo “maravilloso” que es Cuauhtémoc Blanco, y de cómo, herido en su orgullo por las críticas hechas sobre él durante la semana pasada, había despertado ante el León, demostrando con sus dos goles, que sigue siendo el mejor jugador de México. Lo que no mencionaron, es la mala leche del “10” del Tricolor, evidenciada durante el partido ante el cuadro esmeralda. Una artera barrida sobre el “Borita” Alcantar –que ni siquiera fue de cartón amarillo-, codazos sobre los rivales durante todo el encuentro, además de sus burlas y payasadas –por ejemplo, su aplaudida, pero inútil “Cuauhtemiña”, un par de pases de “fantasía” poco efectivos, bajar el balón con el trasero, y bailarle al rival-, evidencian que no es el gran deportista en la cancha que todos piensan. Cuestión de enfoques.
HISTORIA – La semana pasada, tuve la oportunidad de constatar la importancia que ésta directiva del León le da a la historia del equipo. Se ha construido, justo en la entrada del palco presidencial del estadio, una zona especial en donde los trofeos de la escuadra esmeralda –incluidos los de los 5 campeonatos- son exhibidos, en vitrinas dignas y debidamente protegidas. Y es que, aparte de estar prácticamente arrumbados en administraciones anteriores, me contaron que incluso tuvieron que rescatar del empeño dos de esos trofeos –no me pregunten quien los empeñó-. Lo mejor de todo, es que se tiene planeado organizar, en el corto plazo, visitadas guiadas dentro del estadio, para que todos los aficionados tengan la oportunidad de conocerlo –incluidos vestidores y cancha-, y para que también vean de cerca esas copas, que son parte misma de la rica historia del Club León. Ojalá que ese plan se lleve a la práctica.
