Goleados, vapuleados y humillados: León recibió un duro golpe en Tijuana

Por Luis Miguel Guerrero

La Fiera fue arrollada en tierras tijuanenses por unos inmisericordes Xolos, que con cinco anotaciones sepultaron a la timorata propuesta del técnico Eduardo Berizzo y a su falso “bielsismo”.

Lo acontecido es el Estadio Caliente fue una completa humillación para un conjunto esmeralda sin pies ni cabeza, cuyos jugadores parecían más preocupados por el pasto sintético de la cancha tijuanense, que en ofrecer un actuación mínimo decorosa.

El León de Berizzo sigue siendo un desastre desde su planteamiento: sin importar a cuál rival se enfrente, el técnico insiste en jugar siempre con una doble contención, incluyendo ahora a un desencanchado David Ramírez en mancuerna con Nicolás Fonseca para cumplir con la función del suspendido Echeverría. El problema es que el “Avión” está lejos del nivel del seleccionado chileno, y su actuación fue poco menos que discreta. Pero en general, toda la media leonesa -complementada con Beltrán, Cortizo y Diaz- tuvo una noche para el olvido, en la que mostró una incapacidad grosera y en la que su principal figura, James Rodríguez, vio el partido por televisión a 2400 kilómetros, resentido de una “lesión”.

La gran falla del técnico leonés sigue radicando en sus laterales. Berizzo está terminando con la carrera del joven Sebastián Santos, a quien insiste en colocarlo por el costado derecho, a pesar de que ha mostrado graves deficiencias partido a partido. Santos pasó una noche de pesadilla en los duelos ante Preciado y Tona, quienes evidenciaron el poco oficio que este posee para cumplir con las funciones de un buen lateral. Pero los aprietos no solo se viven en el costado derecho: el experimentado Salvador Reyes ha tenido un Apertura 2025 para el olvido, y en tierras fronterizas dio muestra de ello, batallando cada que Árciga y Boya incursionaban al ataque por su sector.

Aunado a lo anterior, las fallas a la hora de marcar por parte de la defensiva verdiblanca permitieron que con sus goles, Boya, Porozo y Fernández definieran el partido antes del minuto 30. Los centrales Barreiro y Bellón fueron constantemente superados en el juego aéreo por los corpulentos elementos tijuanenses, permitiendo en consecuencia que el arquero García también se sumara a la “fiesta del terror”.

De muy poco sirvió la tibia reacción de los leoneses en la segunda mitad en un duelo que estaba sentenciado. Aunque los Verdes intentaron tomar el control de la media cancha, sus tibias aproximaciones y su falta de contundencia apenas si preocuparon al arquero Rodriguez. Y con una propuesta ofensiva tan pobre, jugando con un solo delantero, y generando el primer disparo a puerta hasta el minuto 35, a muy poco se puede aspirar.

Tijuana no solo le propinó una humillante goliza a La Fiera, le dio un duro golpe de realidad a un proyecto mal elaborado, en el que comparten culpas tanto directiva, técnico y jugadores.

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Empate agridulce en el “Volcán” para La Fiera

Por Luis Miguel Guerrero

En un resultado que muy pocos hubieran anticipado, el León sacó este sábado un sorpresivo empate del “Volcán”, ante la siempre complicada escuadra de Tigres.

Mostrando por momentos personalidad ante los locales, la Fiera intentó jugarle de tú a tú a los dueños del “Universitario”. Aunque los Verdes nuevamente presentaron una doble contención en las figuras de Fonseca y Echeverría, este último realizó una importante labor simultánea como volante, tomando el mando del medio campo visitante en el primer tiempo. El planteamiento esmeralda estaba sorprendiendo al conjunto local, incluso estando cerca de abrir el marcador. Y justo cuando mejor se veía La Fiera, la expulsión de Purata irónicamente terminó por afectar la propuesta visitante.

A pesar de que el León se mostró ordenado en sector defensivo (se debe destacar lo hecho por la dupla Barreiro-Bellón, y la aceptable actuación del “Gato” García), y tuvo mayor posesión del esférico con el hombre de más, fue incapaz de sacar una ventaja real. El problema de la Fiera sigue siendo el mismo: a pesar de tener un aparente dominio territorial, sus atacantes pasan un mundo de complicaciones para pisar el área rival y muestran una incapacidad terrible en zona de definición.

Ese aparente dominio leonés permitió que el técnico intentara algo diferente con James en el campo en la segunda mitad, permitiéndonos ver finalmente en la media leonesa juntos al mismo tiempo a la estrella colombiana, a Cortizo y a Arcila. Sin embargo, este medio campo renovado no pesó ante el marco de Guzmán, y da la impresión de que Berizzo se tarda en ingresar a Funes Mori en sustitución de un Alfonso Alvarado que luce incómodo realizando funciones de centro delantero.

Es cierto que el empate deja un sabor agridulce en el aficionado leonés, porque se tiene la impresión de que, dadas las circunstancias el encuentro, se pudo haber traído la victoria a casa, pero no se pude dejar de lado el hecho de que enfrente se tenia a un equipo poderoso, que aún con 10 hombres en el campo no deja de ser peligroso. Y aunque mucha de la culpa recae en el director técnico por sus malas decisiones, lo cierto es que él no es responsable por los malos disparos de Fonseca, o de la falla grosera de Moreno ante el marco abierto.

El León regresa de tierras regias con un valioso punto, pero con la sensación de que, de haber sido más certero y arriesgado, pudo haber conseguido más.

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