Los Verdes fueron vapuleados en el Puerto Mazatleco

Por Luis Miguel Guerrero

A ritmo de tambora, el León recibió la noche de este viernes un verdadero baile en el puerto mazatleco, evidenciando sus falencias y años de mala planeación.

El pobre desempeño del equipo de Ambriz en tierras sinaloenses solo nos hace pensar que las victorias ante Santos y Necaxa fueron simplemente un espejismo. En la cancha del llamado “Encanto”, la escuadra esmeralda dio una de las exhibiciones más pobres de los últimos años, y terminó siendo nulificada por una escuadra igualmente inconsistente.

Nacho está sentado en un barril de pólvora que en cualquier momento puede estallar. Si bien es cierto que la actual plantilla leonesa no es tan modesta como las de equipos como Mazatlán, Querétaro o Necaxa, tampoco es que Ambriz tenga mucho de donde disponer. Y ante tales limitaciones, el técnico intenta plasmar su idea futbolística con poco éxito, ya que no cuenta con los elementos idóneos para ejecutarla en la cancha. Empecinado en alinear a unos, y relegar a otros, Ambriz ha mostrado poca resiliencia, y no ha sabido adaptarse a las características de un plantel pobre, futbolísticamente hablando.

En Mazatlán, el estratega esmeralda cometió un grave error: incluyó en el once inicial a dos de los relevos -Cortizo y Beltrán- que le funcionaron en el duelo ante Necaxa. Pero muy pronto la realidad alcanzó a la escuadra leonesa. Jordi y el “Nene” volvieron a ser los mismos elementos inconsistentes de toda la temporada y su aporte fue escaso. De tal manera, la media cancha verdiblanca, con Echeverría gravitando en la contención y un Iván Moreno que no termina de funcionar en esa zona del campo, fue nuevamente improductiva, dejando adelante a Ismael Díaz y a Diber Cambindo batallar en esfuerzos individuales.

En la segunda mitad, los relevos fueron igual de improductivos: Domínguez sigue siendo luz y sombra, mientras que Vallejo continúa sin marcar diferencia. Y Arcila nos hace recordar al malhumorado James con su rostro adusto y su poco aporte en la media.

Pero el problema mayor de La Fiera no está en la mitad del campo ni adelante: el cuadro bajo es un auténtico caos, principalmente en la central. El inconsistente Barreiro dista mucho de ser un líder y Sebastián Vegas muestra terribles carencias en el juego aéreo. Los laterales aportan poco al frente y pasan apuraciones cuando el rival se atreve a explotar las bandas. Y así, con poco orden y un montón de imprecisiones atrás, el conjunto leonés pide la hora ante la presión del rival cuando se tiene ventaja en el marcador, o es vapuleado y evidenciado, como sucedió ante Mazatlán.

Pocos elementos leoneses se salvan en esta irregular campaña, y uno de ellos es el “Gato” García. Criticado por algunos por los errores que ha llegado a cometer, el joven arquero ha mostrado temple a pesar de no tener el respaldo de su zaga. Y Diber Cambindo, de quien se dice “falla mucho frente al arco rival”, suma ya cinco goles pese a no contar con un medio campo funcional.

Que La Fiera puede mejorar en el próximo duelo ante Tijuana, probablemente sí. Pero que este equipo esté para pelear la clasificación con lo que se tiene, es poco viable. Las carencias son muchas, y los errores -incluidos los del técnico y directiva- son más.

X: @luismideportes

Dejar un comentario