La Fiera vuelve a ganar, y eso es lo único a destacar

Por Luis Miguel Guerrero

Lo más importante para el León este sábado son los tres puntos y el haber regresado a la senda del triunfo. Y le paramos de contar.

Presionado por los malos resultados recientes, el equipo verdiblanco, medroso e inseguro por momentos, se conformó con hacerle el mínimo daño al penúltimo de la tabla. Y sencillamente se resignó porque su nivel actual no da para más.

Los Verdes siguen ofreciendo más de lo mismo: poca generación al frente, dificultad para controlar el medio campo, y problemas atrás cuando los toman mal parados.

Su técnico insiste en repetir básicamente la misma alineación que no le había funcionado desde hace cuatro partidos. Sin embargo, el fútbol es cambiante y exige resiliencia: lo que ayer te funcionó, tarde o temprano deja de hacerlo y es cuando debes adaptarte. Pero este concepto parece no existir en el manual de Berizzo. Al técnico leonés le salen las cosas en esta ocasión porque se trataba de Puebla. Esa es la triste verdad.

El “Toto” se empeña en utilizar a Guardado de inicio, cuando en términos generales parece sobrar en una media cancha con tres escudos, mismos que por cierto eran demasiados para un rival como el conjunto poblano. Cierto, el “Principito” anota el único gol del encuentro en un tiro descompuesto, pero si somos realistas, su desempeño general está muy por debajo del de un jugador de su jerarquía.

James, un poco más suelto que en encuentros anteriores, cae por momentos en la desesperación cuando sus compañeros al frente desperdician las pocas oportunidades de gol que él ayuda a generar. Está claro que un posible repunte del León mucho tendrá que ver con que el seleccionado colombiano se vuelva a sentir cómodo en sus funciones.

Y adelante, urge que Cádiz y Mendoza trabajen más en la definición, porque las fallas que constantemente tienen frente el arco rival terminan pesando en los partidos.

Los ajustes de Berizzo en la segunda mitad y la condición de local de La Fiera, terminaron por imponerse ante un equipo camotero que muy poco tiene que ofrecer. Sin embargo, se requerirá algo más que eso para sacar buenos resultados ante Cruz Azul y Monterrey, en un cierre de torneo en el que aún pueden cambiar las cosas para los Verdes.

TARJETA AMARILLA: Los que no vamos al estadio y miramos el juego en tele, quisieramos disfrutar de una buena transmisión por Tubi, que está saliendo peor que Fox Sports. Constantes cambios por parte de la televisora con sus “talentos”; narradores que se la pasan platicando anécdotas en lugar de hacer su chamba, y que dan los mismos datos históricos de siempre sobre el Club León (claro, porque hay que presumir que se tiene buena memoria), y “analistas” que interrumpen y quieren dar una lentísima cátedra sobre futbol en cada comentario. Todos estos detalles, convierten la experiencia televisiva en un verdadero dolor de muelas.

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Crisis esmeralda: León ligó su tercera derrota

Por Luis Miguel Guerrero

Golpeada por los recientes acontecimientos extra cancha, La Fiera evidencia una preocupante baja de juego, y víctima de sus propios errores sucumbió este domingo en casa ante los Pumas, dando una de sus peores exhibiciones de la temporada.

El cuadro de Berizzo ha perdido la brujula, y dista mucho de ser el equipo práctico y efectivo -y con suerte- que vimos en las primeras jornadas del torneo. Ahora, el conjunto esmeralda luce irregular, impreciso y medroso, mostrando leves chispazos solo por instantes, como el que le permitió conseguir su gol tempranero. Pero lo cierto es que un equipo que aspira a algo importante, no puede depender de una o dos buenas jugadas en cada partido.

Los problemas de León van más allá de de las constantes fallas de Jhonder Cádiz frente al arco rival, o de los errores groseros como el de Poncho Blanco. La problemática de los Verdes viene desde la propia banca, en donde su técnico se ha empecinado en casarse con su sistema y ha dejado de buscar variantes, trayendo como resultado el pobre futbol de las últimas jornadas.

Y si alguien está dispuesto a defender la terquedad de Berizzo, que también explique por qué este se aferra a alinear a Guardado como titular y sostenerlo todo el partido; o que aclare cuál es la razón para excluir a Estrada en los últimos juegos.

Muchas de las dificultades que padece el equipo esmeralda tienen que ver con su medio campo. En este partido en particular, la media leonesa extrañó la presencia del suspendido Rodrigo Echeverría. Iván Moreno, aunque voluntarioso, es impreciso en la jugada importante; Rigoni es intermitente; y aunque Andrés Guardado es un gran líder en la cancha, el físico no le da para ofrecer los 90 minutos lo que de él se espera en esa zona del campo.

El mal momento del equipo ha acabado con el “Efecto James”, y el colombiano, visiblemente incómodo por como lo ubica el entrenador -muy pegado a la banda-, ha dejado de ser productivo, al igual que el resto de la media.

Sin quitarle mérito a los Pumas, que en este momento es un cuadro bien motivado por Efraín Juárez, el León deja escapar los puntos gracias a su terrible baja de juego.

Al equipo verdiblanco le urge una sacudida para tratar de reaccionar, y requiere que sus jugadores y cuerpo técnico dejen de lado los acontecimientos relacionados con el Mundial de Clubes, y se enfoquen en el torneo doméstico.

Al final de todo, el León se puede quedar como “el perro de las dos tortas”.

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