El empate el León ante Tigres en cinco puntos

1.- Si comparamos al León de este miércoles con el del pasado viernes en Aguascalientes, no encontraremos muchas diferencias: se produce poco por los costados, no hay quien dispare de lejos, los jugadas a balón parado no generan algo importante, y si a la defensa la presionan, se ve apurada. Por lo tanto, no debe sorprendernos que ante una escuadra más competitiva que los anteriores rivales, como lo es Tigres, no se haya obtenido el triunfo y por momentos se haya comprometido el empate. Aún así, queda el amargo sabor de que, a pesar de todo lo anterior, se pudo haber obtenido el triunfo.

2.- A diferencia de lo mostrado ante Necaxa, el León de media semana generó más llegadas ante el marco contrario, aunque tuvo menos posesión del esférico. Para su mala fortuna, no contaban los pupilos de Ambriz con la genial actuación del arquero Nahuel Guzmán. El “Patón”, de quien ahora se entiende la urgencia por regresarlo a la titularidad, marcó diferencia y evitó que el partido se resolviera en la primera mitad en favor de La Fiera.

3.- León sigue siendo una escuadra de medios tiempos, y eso no siempre le va a alcanzar para obtener los resultados. Ante Tigres, el equipo esmeralda pudo definir el encuentro desde muy temprano, pero no pudo ni supo concretar. Y a diferencia de partidos anteriores, la media cancha -presionada inteligentemente en la segunda parte por el rival- produjo menos fútbol, con un Montes errático por momentos, y con Mena y Meneses nuevamente en nivel bajo. De Gigliotti y Sosa lo mismo: voluntariosos e intentando al frente, pero sin acabar de encajar en el esquema de Ambriz.

4.- Quizás los números digan lo contrario, pero hay momentos en los que la zaga esmeralda se ve apurada y marca mal. Y cuando el arquero de un equipo se convierte en figura, como Rodolfo Cota en esta ocasión, generalmente se debe a que los defensivos algo están haciendo mal.

5.- Para su mala suerte, Ambriz -quien por cierto se ve mal mencionando al horario como factor en contra- ordena un par de cambios (Osvaldo e Iván por Sosa y Meneses) para tratar de asegurar el resultado, y justo una desatención de los dos relevos en una jugada a balón parado permite el gol del empate. Bien dicen por ahí que “quien juega para no perder, generalmente termina haciéndolo”. Cierto, no fue una derrota para Nacho y sus huestes, pero les fastidió casi igual.

Twitter @luismiguelgp

Deja un comentario

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s