Béisbol: ¿Por qué el “home plate” tiene forma de pentágono?

Por Luis Miguel Guerrero

En el Béisbol, el “home plate” es una losa de goma de cinco lados y tiene dos propósitos. Es la base final que un corredor debe tocar para anotar una carrera; y también lo usa el árbitro o “ampáyer” para determinar el ancho de la zona de strike cuando el lanzador envía la pelota.

Sin embargo, el “plato” no siempre tuvo la forma que conocemos hoy.

Hasta principios del siglo XX, se utilizaba en los partidos cualquier objeto que se tuviera a la mano, y este podía ser de metal, mármol o incluso vidrio. Lo principal era la forma: el home plate tenía que ser circular.

No obstante, esto traía varios problemas, ya que barrerse en esa zona representaba un riesgo físico para el corredor. De tal forma, las piernas raspadas o con cortaduras eran comunes.

No fue sino hasta la década de 1880 cuando se hicieron cambios. La Liga Nacional definió como “plato” en 1885 a una placa de goma o mármol. En 1887, el home plate dejó de ser redondo para transformarse en un cuadrado de 12 por 12 pulgadas, en línea con las otras tres bases.

Entonces, un nuevo problema surgió: era muy complicado para los umpires definir si la bola “atrapaba” o no la esquina en los lanzamientos de los pitchers. Así pues, se encontró como solución el crear un home plate que fuera un cuadrado orientado hacia el frente, para permitir una línea más larga que demarcara la zona de strike, manteniendo el aspecto de diamante en la parte posterior.

Definiéndolo de forma más específica, el plato moderno tiene forma de pentágono, colocado con su punto estrecho orientado directamente hacia la parte trasera. Ese punto estrecho es la punta más baja del “diamante” de béisbol, desde donde se originan las líneas de foul. Para determinar si un lanzamiento está en la zona de strike, las dimensiones del home plate definen el eje horizontal de dicha zona.

Se le atribuye a Robert Keating, ex pitcher, inventor, y dueño de una fábrica de bicicletas, el diseño patentado de la “goma” o plato moderno.

X @luismideportes

21 de abril – En un día como hoy

(21 de abril) En un día como hoy pero de 1980, Rosie Ruiz, estadounidense de origen cubano, es premiada por terminar en primer lugar la Maratón de Boston de ese año, con un tiempo registrado de 2 horas, 31 minutos, 56 segundos.

Ruiz fue galardonada con una medalla, una corona de laurel, y una charola de plata. Su récord quedó registrado como el tercero más rápido en la historia de la categoría femenil de las maratones.

Sin embargo, una semana después se supo que Ruiz había hecho trampa en la competición, incorporándose a ésta una milla antes de la meta.

Aunque nunca se supo por qué hizo trampa, se cree que recurrió a este engaño para impresionar a su jefe, quien le había prometido un bono por competir.

Supuestamente, la intención de Ruiz era incorporarse a la parte media del contingente de corredoras, pero hizo un mal cálculo al iniciar su participación una milla antes de la meta, sin darse cuenta que estaba al frente de otras 448 competidoras.

Tras quitarle el triunfo, el comité organizador nombró como ganadora a la canadiense Jacqueline Gareau, con un tiempo de 2:34:28.

Catalogada como tramposa por el resto de su vida, Ruiz murió víctima de cáncer a los 66 años, en 2019.