La derrota del León ante Tijuana en cinco puntos

Por Luis Miguel Guerrero

1.- Cuando un equipo tiene un inicio lento de torneo, se suele decir que “hay que esperar hasta la jornada cinco o seis para tomar ritmo y ver si se mejora”. La mala noticia es que ya se ha jugado la sexta jornada (aún con un partido pendiente) y los avances para los Verdes son escasos. Si bien es cierto que ante Tijuana, La Fiera tiene una buena parte complementaria, lo poco que hizo el cuadro esmeralda en los primeros cuarenta y cinco minutos termina sentenciando el destino del partido en el “Caliente”. Descontrolado en su cuadro bajo, sometido en la media cancha por la presión tijuanense, y chato al ataque sin un hombre referente, el equipo leonés fue superado en el primer tiempo -nuevamente- por Pablo Guede y su peculiar e incómodo estilo sudamericano. 

2.- Este León con “campeonitis” no tiene gol, y ahí radica en buena parte su problema. De poco sirvió la reacción en el segundo tiempo, si no hubo quién estuviera para terminar las jugadas en el arco rival. Víctor Dávila, colocado como delantero “mentiroso” tras su buena actuación ante San Luis, no acaba de acomodarse en el esquema de Ambriz, y terminó siendo un “flan” para los zagueros Guzmán y Velázquez. Joel Campbell, quien es excelente desbordando por la banda, cubriendo la pelota y jalando marcación, no es la mejor opción cuando se trata de disparar al marco contrario. Y en la segunda mitad, aunque la entrada de Emmanuel Gigliotti por poco le funciona a Ambriz, la mala suerte y la falta de puntería del argentino se conjuntaron para que no hubiera anotación leonesa. Si no hay goles, no hay resultados.

3.- Sin lugar a dudas, el medio campo es la zona que requiere mayores ajustes por parte del técnico Ambriz. Luis Montes sigue sin encontrar respaldo en Iván Rodríguez, y nuevamente fue cosido a patadas, en esta ocasión por los férreos marcadores tijuanenses. La intermitencia de Meneses lo está encaminando a la banca, mientras que Mena, que por momentos quiere despertar, está muy lejos de su nivel. Esperanzador fue el debut del joven Colombatto, al que se le ven buenas hechuras. La media cancha leonesa requiere una sacudida con urgencia.

4.- Sin William Tesillo como referente, la zaga leonesa acusó minutos de descontrol en el arranque de juego, y esto lo pagó muy caro recibiendo un gol tempranero. Nerviosos, Mosquera y Barreiro tardaron en asentarse y transmitieron esa ansiedad al arquero Blanco. El “Avión” Ramírez, en funciones de lateral por derecha, dejó de aportar al frente en el primer tiempo preocupado por las llegadas de Barbona y Martínez por su sector, mientras que Osvaldo Rodríguez, en una actuación gris, terminó saliendo del encuentro con más pena que gloria. Los primeros cuarenta y cinco minutos regalados, empezaron en el cuadro bajo leonés.

5.- Nuevamente, un mal arbitraje termina marcando el destino de un partido del León. Jorge Antonio Pérez Durán perdona la tarjeta roja en la primera mitad a Fidel Martínez y a Bryan Ángulo en dos arteras entradas. Con su estilo ríspido y jugando al filo del reglamento, Tijuana encontró en Pérez a un gran consentidor, que permitió un concierto de patadas y marrullerías en el medio campo. Queda para la polémica la última jugada del partido en una supuesta falta en el área sobre Navarro, y la pusilanimidad del silbante al no atreverse a marcar el penal en favor del León.

Twitter @luismiguelgp

JUEGO PELIGROSO 10/02/21

Por Luis Miguel Guerrero

“La rivalidad es una cosa buena para los mortales.” -Hesíodo

¿SOLO TRES PUNTOS? – De acuerdo a la definición, un clásico o derbi es un enfrentamiento entre equipos con una notable rivalidad deportiva. Cualquier club que se precie de ser grande o de poseer riqueza histórica necesita tener una rivalidad con uno o varios equipos. Es parte de la esencia del fútbol.

En el caso particular del Club León, este ha tenido a lo largo de su basta historia apasionantes rivalidades con diferentes instituciones. Indudablemente, sus pleitos más acérrimos han sido contra el Irapuato y el Unión de Curtidores, escuadras con las que se solía tener buenos agarrones y en donde la pasión se  transmitía a las tribunas, con sus aficionados terminando de no muy buena manera.

Pero, minimizada por los seguidores tapatíos y enterrada en el olvido por la prensa nacional, existe para el León una rivalidad histórica con otro equipo -uno de los llamados “dos grandes de México-, el Guadalajara

La pugna entre La Fiera y las Chivas se remonta a finales de la década de los cuarenta y principios de los cincuenta, cuando los seguidores de ambos conjuntos se daban hasta “con la cubeta” cada que estos se enfrentaban, y los jugadores de las dos instituciones no se querían ni tantito. La cercanía geográfica de ambas urbes y la enemistad histórica entre guanajuatenses y jaliscienses, acrecentaban el odio deportivo entre un equipo -en ese momento ganador- como el León, y otro como Chivas, que pocos años después, y con su seguidilla de títulos por casi una década, se convirtió en el más popular del país. El duelo León-Chivas fue tal vez el primer clásico regional del fútbol mexicano, aunque -insisto- los seguidores rojiblancos se empeñen en negarlo en la actualidad, en una total ignorancia de su propia historia.

Con el paso del tiempo, la popularidad ganada por el Guadalajara y el tobogán en que cayó el León en lo deportivo y administrativo, colocaron a las Chivas en otro nivel, y sus rivalidades se enfocaron únicamente con el América, en lo nacional, y con el Atlas, en lo local. Olvidado y ninguneado, el duelo con los leoneses quedó como parte de un pasado lejano.

Pero -para sorpresa de muchos- el antagonismo entre leoneses y tapatíos en las últimas temporadas ha sido despertado por dos factores: primero, Chivas le ha hecho varias “maldades” al León en tiempos recientes, quitándole un campeonato de Copa, y rompiendo dos importantes rachas de victorias esmeraldas. El otro factor es la disputa por el término “Campeonísimo”, del que ya hablaremos en otra oportunidad.

Unión de Curtidores ya no existe, y el Irapuato navega en el limbo de las divisiones inferiores. La Fiera ya no tiene “clásicos” por disputar, y por tal razón, es un buen momento para que la institución esmeralda empiece a tomar en serio el duelo deportivo con los tapatíos. Aficionados y prensa leoneses conocen del tema, pero al parecer los jugadores verdiblancos no.

Tibias fueron las palabras de Joel Campbell antes del juego más reciente ante las Chivas: “En el futbol si le ganas al Guadalajara o le ganas a un equipo como Morelia en su tiempo, van a dar tres puntos igual, al final nos jugamos tres puntos”. Campbell y cualquier profesional saben que esa aseveración no es cierta, y ellos mismos lo corroboran cuando son contratados por un club como América o Chivas, afirmando inmediatamente “que llegan a un equipo importante”. ¿En verdad son solo tres puntos, Joel? 

La forma en cómo el León fue derrotado ante los rojiblancos el lunes pasado, y la molestia que esta ocasionó entre muchos aficionados esmeraldas, es una clara muestra de que el duelo ante el Chiverío significa algo más que “solo tres puntos” para los leoneses. Por la rica historia verdiblanca y por la importancia -hay que reconocerlo- del rival, nunca más se debe admitir una declaración tan gris como la de Campbell, y más aún, nunca más se debe mostrar una tibieza en la cancha ante Guadalajara como la del último partido.

El León necesita un clásico, y ha tenido este frente a sus narices todo el tiempo. No se trata de forzar ni “inventar” nada, ni de promover la violencia: la historia y los resultados en la cancha ahí están como base, y solo se trata de revivir de forma efectiva un duelo que tiene todos los ingredientes para ser un éxito en lo deportivo y en lo mercadológico

TIRO LIBRE DIRECTO: A propósito del próximo juego ante Xolos, muchos en Tijuana se empeñan en ver el duelo ante La Fiera como un clásico, y acá en León -en una actitud muy similar a la que criticamos de los aficionados chivas- nos empeñamos en minimizar y negar. Insisto, La Fiera necesita clásicos ¿Por qué no dar una oportunidad para que la rivalidad ante Xolos crezca?

Twitter @luismiguelgp