El triunfo del León sobre Pumas en cinco puntos

1.- No fue una final brillante, pero sí muy bien jugada por el León. Dueño de la cancha y con mucha seguridad, el equipo de Nacho Ambriz jamas dio un signo de desesperación durante la serie -ni siquiera cuando estuvo abajo en el marcador en C.U.-. La vuelta fue jugada por nota, dejando el “fútbol bonito” para otra ocasión, y optando por la practicidad y el control del medio campo como objetivos principales. Los Pumas, en base a su dinámica, toque rápido y llegadas por los costados, intentaron pero nunca pudieron descifrar el planteamiento leonés. Finalmente La Fiera maduró, y entendió que estos compromisos se ganan con inteligencia, y que el juego espectacular no siempre ayuda a conseguir campeonatos.

2.- Aunque aparentemente -y según se dio a conocer en redes sociales- Ambriz enfrentaría la vuelta nuevamente con doble contención, de último momento decidió sacar a Rodríguez para darle entrada al “Avión” Ramírez. ¿El resultado? Nacho tuvo en el joven leonés un auténtico “todo terreno”, que jugó igual por izquierda que por derecha, y por momentos se sumo a las labores de medio campo. El aporte de David fue determinante en el desarrollo del juego. El decidirse por Emmanuel Gigliotti de inicio, pronto le rindió frutos y el “Puma” -ahora sí- confirmó su categoría de delantero, anotando un gol tempranero que facilitó el trámite del partido para La Fiera.

3.- Aunque de inicio pudo haber parecido catastrófico e hizo recordar el fantasma de la final ante Tigres, la lesión de Ángel Mena no terminó pesando. La entrada de Joel Campbell, quien tenía el firme objetivo de llevar rumbo a la banda todos los balones que le llegaran, para jugar con la paciencia universitaria, también fue importante. Y hay noches en que todo te sale: el ingreso de Yairo Moreno por el propio Campbell a diez minutos del final, combinado con una genialidad del Chapo, culminó con la anotación que dio la tranquilidad para finalizar el partido sin sobresaltos.

4.- Se debe reconocer la labor de Pumas, y el que nunca se rindieran, ni siquiera estando abajo en el marcador. Lillini apostó al talento y fortaleza de González combinado con Dinenno al frente, pero tuvieron muy pocas oportunidades. En el medio campo, Vigón y López fueron bien controlados por los leoneses, y jamás pudieron generar lo que de ellos se esperaba. Desesperado, el técnico auriazul recurrió al lesionado Iturbe, pero tampoco pesó. Se apostó por la experiencia de Talavera en el arco, pero el jalisciense terminó influyendo en el primer gol verdiblanco. En resumen, las cosas no se le dieron al estratega auriazul.

5.- Es justo mencionar a los dos hombres más importantes de la Final: Luis Montes y Nacho González. El “Chapo”, convertido en el mejor jugador de la liga, tuvo una serie ante Pumas más que aceptable, pero más importante es lo que hizo durante todo el torneo, siendo pieza clave en el medio campo leonés y conduciendo a La Fiera a la cima de la tabla. Su buen toque y viveza nunca pudieron ser contenidos por los universitarios, y la asistencia que da a Moreno en la segunda anotación fue el digno colofón a una gran campaña. Por su parte, Ignacio González dio el partido de su vida -su último como profesional- liderando y tranquilizando a una zaga leonesa de buenos pero impulsivos defensores colombianos. La jugada en el área en donde “con pinzas” le roba el gol a Vigón, es tan valiosa como las anotaciones que consiguió en anteriores finales. González es ya una leyenda esmeralda.

Twitter @luismiguelgp

Boxeo: ¿Por qué se llama peso “welter”?

Por Luis Miguel Guerrero

En el boxeo, la categoría welter designa a todos aquellos peleadores que pesan entre 140 libras (63.5 kilogramos) y 147 libras (66.7 kilogramos).

De manera general, la categoría welter es más pesada que la categoría ligera, pero más liviana que la categoría media.

El origen de este término no está claro y es difícil de rastrear. Se remonta a 1804, y posiblemente viene del vocablo inglés “welt”, que se usaba para designar tanto “golpe” como “basura”, esta última referente a las sobras provenientes del cuero. Posiblemente se haya utilizado el vocablo en el boxeo relacionándolo con la acción de golpear, o con la dureza de esos residuos de la piel. De hecho, se le llama “welt” al borde de piel cosido alrededor del borde de la parte inferior de un zapato, al que se une la suela. La palabra inglesa “welter”, traducida como “confusión”, no tiene ninguna relación.

Se considera al estadounidense de origen irlandés, Paddy Duffy, el primer campeón welter de la historia, en 1888.

La lista de campeones mundiales destacados en esta categoría es amplia, y esta integrada por púgiles de la talla de Sugar Ray Robinson, Kid Gavilán, José Ángel “Mantequilla” Nápoles, Sugar Ray Leonard, Roberto “Manos de Piedra” Durán, Tommy Hearns, Oscar de la Hoya, Antonio Margarito, y Manny Pacquiao.

Al igual que casi todas las categorías del boxeo, el término “welter” es también usado en otros deportes de contacto, como el Kickboxing, Karate, Taekwondo, Lucha Libre, MMA, y varios más, aunque con otras especificaciones en cuanto los pesos.

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