Futbol Americano: ¿Qué es la pausa de los dos minutos y por qué se originó?

Por Luis Miguel Guerrero

En el Fútbol Americano profesional, la pausa de los dos minutos (two-minute warning) es una suspensión del juego que se da justo cuando quedan dos minutos en el reloj oficial en cada mitad de un partido, es decir, cerca del final del segundo y cuarto cuartos.

Su efecto en el juego es similar al de un tiempo muerto: el reloj se detiene y los equipos se reúnen para discutir la estrategia. La suspensión es de dos minutos, lo mismo que los intermedios breves de dos minutos entre cuartos dentro de cada tiempo.

Los orígenes de esta pausa se remontan al nacimiento mismo de la NFL (National Football League), cuando un miembro del equipo arbitral llevaba el tiempo oficial de juego, y el reloj del estadio no era oficial.

El objetivo de esta pausa era establecer un punto de control para que los equipos supieran de forma oficial cuánto tiempo quedaba en el juego.

La AFL (American Football League ), surgida a inicios de la década de los sesenta, hizo oficial el tiempo del reloj de los estadios, algo que la NFL también adoptó tiempo después, antes de que ambas ligas se fusionaran.

Debido a la importancia que ya tenían en ese entonces las transmisiones por televisión, la pausa de los dos minutos dejó de ser un punto de control y se conservó para convertirse en una pausa comercial, transformándose también en un momento de “tensión” no solo para el televidente, sino para los espectadores en el estadio.

Esta pausa no existe en el Fútbol Americano de la NCAA, pero las reglas requieren que el árbitro dé a los entrenadores y a los capitanes de cada equipo una advertencia verbal cuando queden dos minutos en el juego.

Las ligas de Fútbol Americano Arena solo usan una pausa de un minuto, y la Canadian Football League utiliza una advertencia de tres minutos.

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El triunfo de León ante Santos Laguna en cinco puntos

1.- Hay que reconocerle a Santos el buen partido que vino a hacer en la cancha del Estadio León. En base a la presión alta, a una defensiva ordenada, y a un ataque incisivo por los costados, la escuadra torreonense le complicó el trámite del encuentro a La Fiera, principalmente en la primera mitad. En general, leoneses y laguneros nos brindaron un buen espectáculo, digno de un lunes por la noche y con todas las características de un duelo de liguilla.

2.- Debemos aplaudirle al León su capacidad de reaccionar ante la adversidad. Con el marcador en contra, el panorama lucía complicado para los pupilos de Ambriz, ante un equipo ordenado que estaba haciendo las cosas bien. Ajustando detalles en la segunda parte, la escuadra leonesa volvió a tener posesión del esférico, comenzó a jugar de primera intención, dando como resultado los golazos de Montes y Ramirez. Este es el tipo de reacción que se espera de La Fiera en la postemporada.

3.- Hay dos elementos leoneses que merecen mención especial. Por un lado, David Ramírez se confirmó como la revelación verdiblanco de la temporada. El “Avión” le reponde al técnico en donde lo coloque, y ante Santos lograr coronar su buena labor de toda la temporada con un excelente gol. Por otra parte, y aunque se extrañó a Pedro Aquino en la contención, el joven Fidel Ambriz cumplió de manera aceptable con el trabajo asignado en el medio campo. Fidel parece que continuará con la tradición reciente de los buenos contenciones fabricados en las filas leonesas.

4.- Rodolfo Cota comete una terrible equivocación que permite el gol de Julio Furch -quien otra vez le anota al León-. El guardameta leonés lució sobrado en el disparo del argentino, y dicho exceso de confianza hizo que se viera mal. Estos errores pueden pesar -y mucho- en un encuentro de liguilla. En descargo de Cota, este tuvo un par de buenas intervenciones en la recta final del cotejo, evitando el empate lagunero.

5.- Tache para Andrés Mosquera, quien se enganchó con un jugador lagunero al final del encuentro, levantando el tono de la discusión y llevando el conato de bronca hasta el túnel. Ambriz y la directiva deben hablar fuerte con sus jugadores -la semana pasada, Pedro Aquino se hizo expulsar por una tontería-, y es que el equipo esmeralda no puede darse el lujo de llegar mermado a la liguilla por este tipo de situaciones.

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