El triunfo de León ante Santos Laguna en cinco puntos

1.- Hay que reconocerle a Santos el buen partido que vino a hacer en la cancha del Estadio León. En base a la presión alta, a una defensiva ordenada, y a un ataque incisivo por los costados, la escuadra torreonense le complicó el trámite del encuentro a La Fiera, principalmente en la primera mitad. En general, leoneses y laguneros nos brindaron un buen espectáculo, digno de un lunes por la noche y con todas las características de un duelo de liguilla.

2.- Debemos aplaudirle al León su capacidad de reaccionar ante la adversidad. Con el marcador en contra, el panorama lucía complicado para los pupilos de Ambriz, ante un equipo ordenado que estaba haciendo las cosas bien. Ajustando detalles en la segunda parte, la escuadra leonesa volvió a tener posesión del esférico, comenzó a jugar de primera intención, dando como resultado los golazos de Montes y Ramirez. Este es el tipo de reacción que se espera de La Fiera en la postemporada.

3.- Hay dos elementos leoneses que merecen mención especial. Por un lado, David Ramírez se confirmó como la revelación verdiblanco de la temporada. El “Avión” le reponde al técnico en donde lo coloque, y ante Santos lograr coronar su buena labor de toda la temporada con un excelente gol. Por otra parte, y aunque se extrañó a Pedro Aquino en la contención, el joven Fidel Ambriz cumplió de manera aceptable con el trabajo asignado en el medio campo. Fidel parece que continuará con la tradición reciente de los buenos contenciones fabricados en las filas leonesas.

4.- Rodolfo Cota comete una terrible equivocación que permite el gol de Julio Furch -quien otra vez le anota al León-. El guardameta leonés lució sobrado en el disparo del argentino, y dicho exceso de confianza hizo que se viera mal. Estos errores pueden pesar -y mucho- en un encuentro de liguilla. En descargo de Cota, este tuvo un par de buenas intervenciones en la recta final del cotejo, evitando el empate lagunero.

5.- Tache para Andrés Mosquera, quien se enganchó con un jugador lagunero al final del encuentro, levantando el tono de la discusión y llevando el conato de bronca hasta el túnel. Ambriz y la directiva deben hablar fuerte con sus jugadores -la semana pasada, Pedro Aquino se hizo expulsar por una tontería-, y es que el equipo esmeralda no puede darse el lujo de llegar mermado a la liguilla por este tipo de situaciones.

Twitter @luismiguelgp

NO TODO ES FÚTBOL 01/11/20

Por Luis Miguel Guerrero

EL CAMPEONATO DE LOS DODGERS – Tuvieron que pasar 32 años y 8 días para que los Dodgers de Los Ángeles volvieran a ganar una Serie Mundial. El miércoles pasado, finalmente fuimos testigos de cómo esta tradicional franquicia venció a los Rays de Tampa, para conquistar el séptimo titulo de su historia.

Desde aquel tercer strike que Orel Hershiser le recetó a Tony Phillips para que los Esquivadores ganaran el Clásico de Otoño de 1988, transcurrieron exactamente 11,696 días, lapso en el que cayó la “Cortina de Hierro”, surgieron 33 nuevos países en el mundo, y hemos padecido 6 epidemias globales.

Pero no solo fue la excesiva cantidad de tiempo: en este periodo, las diversas directivas angelinas gastaron más de 3,900 millones de dólares, mismos que sirvieron solo para acumular fracasos.

De tal forma, en estas más de tres décadas vimos como la pésima planeación de los propietarios de la novena californiana terminó tirando el dinero con contrataciones como Darryl Strawberry, Delino DeShields, Manny Ramírez, Brian Wilson, y Yu Darvish, por mencionar solo a algunos.

Y si bien es cierto que durante este lapso también vimos desfilar por las filas angelinas a grandes peloteros como Erick Karros, Mike Piazza, Raúl Mondesi, Hideo Nomo, y Matt Kemp, estos no pudieron contribuir -a pesar de su calidad- a que los Esquivadores recuperaran su grandeza.

Pero en este 2020 finalmente las cosas cambiaron. A pesar de las críticas para el manager Dave Roberts, los propietarios, encabezados por Mark Walter y Magic Johnson, y los ejecutivos Stan Kasten y Andrew Friedman, decidieron darle continuidad a un proyecto que sumaba dos fracasos en la máxima instancia. Y finalmente -como dice la frase-, la tercera fue la vencida.

A pesar de su irregular bullpen, la buena conformación del equipo a la ofensiva, redondeada con la llegada de la estrella Mookie Betts, fue suficiente para que los Dodgers se convirtieran en la mejor escuadra de la campaña regular, y alcanzó para que, a pesar de haber estado contra la pared ante Atlanta en la Serie de Campeonato, pudieran conseguir ante los Rays el anhelado objetivo.

¿Podrán estos Dodgers mantenerse en los primeros planos en las temporadas venideras? Eso está por verse. Por lo pronto, queda demostrado que -aunque pasen 32 años- el dinero sí puede comprar campeonatos.

Twitter @luismiguelgp